Saltarse los calentamientos, entrenar en exceso, adoptar una postura incorrecta e ignorar el dolor en las articulaciones son errores comunes que cometen las mujeres al hacer ejercicio.
El ejercicio aporta muchos beneficios a la salud de las mujeres, como aumentar la flexibilidad, fortalecer los huesos y las articulaciones, la salud cardiovascular y ayudar a aliviar los síntomas de la menopausia. Para hacer ejercicio de manera efectiva, las mujeres deben evitar los errores que se indican a continuación.
Sobreentrenamiento
Un error común que muchas personas cometen es sobreentrenar, no dándole al cuerpo suficiente tiempo para recuperarse. Esto puede provocar lesiones, fatiga crónica, deterioro de la función inmunológica y la imposibilidad de lograr resultados.
En lugar de eso, haga ejercicio de 3 a 5 días a la semana, alternando entrenamiento de fuerza (trotar, levantar pesas, sentadillas, flexiones) y cardio (caminar, saltar la cuerda, andar en bicicleta, aeróbicos). Incorpore descanso y recuperación a su rutina de ejercicios, permitiendo que su cuerpo se repare y reconstruya.
No calentar antes de hacer ejercicio
Calentar antes de cada entrenamiento ayuda a reducir el riesgo de lesiones. En los días fríos, saltarse un calentamiento puede dejar los músculos vulnerables a distensiones y esguinces. De manera similar, no enfriarse adecuadamente después del ejercicio también provoca dolor y rigidez muscular.
Tómate unos minutos para calentar y relajarte para preparar tu cuerpo para el ejercicio, recupérate con movimientos de estiramiento y calienta tu cuerpo.
Las mujeres deben priorizar el calentamiento antes de cada entrenamiento para ayudar a reducir el riesgo de lesiones. Foto: Vu Mai
Haz solo un tipo de ejercicio
Algunas personas tienden a repetir la misma rutina todos los días, como levantar pesas livianas y hacer ejercicios cardiovasculares a un ritmo constante y cómodo. Sin embargo, tu cuerpo puede cambiar para mejor si estableces objetivos y sales de tu zona de confort.
Si sólo repites unos pocos hábitos, tu cuerpo tendrá un mecanismo para adaptarse en aproximadamente 4 a 6 semanas. Esto hace que los beneficios del entrenamiento disminuyan, lo que significa que el sistema nervioso ya no tiene dificultades para adaptarse. El cuerpo también utiliza menos energía, lo que reduce la velocidad a la que se queman calorías y se construyen músculos.
Las mujeres pueden intentar ejercicios de mayor intensidad, como levantar mayores pesos o aumentar la velocidad al correr con el máximo esfuerzo, pero deben asegurarse de que sean adecuados para su fuerza física y su estado de salud.
Postura incorrecta
Al realizar ejercicio, como levantar pesas pesadas, es importante mantener una postura adecuada. Realizar ejercicio de forma incorrecta puede generar resultados ineficaces e incluso provocar lesiones.
Una forma sencilla para que las mujeres comprueben su postura es grabar un vídeo mientras lo hacen y luego revisarlo para ver qué necesitan mejorar.
No prestar atención a la nutrición
La elección de una rutina de ejercicios puede depender de los objetivos de cada persona, como la pérdida de peso, la ganancia muscular, la aptitud cardiovascular, la flexibilidad o el entrenamiento del equilibrio y la estabilidad de las articulaciones. Sin embargo, sea cual sea el propósito, es importante que las mujeres combinen los hábitos de ejercicio con una dieta saludable. Gracias a ello, el cuerpo se abastece completamente de energía durante el ejercicio y se recupera después.
Consume carbohidratos antes de la actividad física para aportar la energía necesaria y come alimentos que contengan proteínas después del ejercicio para que los músculos puedan recuperarse y reparar los tejidos.
Los alimentos que contienen carbohidratos incluyen batatas, patatas, frutas, verduras y avena. La carne de res magra, el pollo sin piel, los frijoles y el pescado son ricos en proteínas.
Ignorar el dolor articular
La fortaleza de los huesos de las mujeres disminuye gradualmente con la edad debido al parto, las fluctuaciones de estrógenos durante la menopausia... Las mujeres también son propensas a sufrir dolores en los huesos y las articulaciones después de hacer ejercicio o realizar determinadas posturas.
Es normal que las personas que están inactivas o que intentan nuevos ejercicios tengan dolor. Sin embargo, esto también puede ser un signo de lesión o artritis. En este momento, no debes ignorar las señales de dolor porque puede hacer que el dolor dure más tiempo y se vuelva más intenso.
Las mujeres deben consultar a un entrenador físico o a un médico para obtener asesoramiento sobre ejercicios adecuados si tienen dolor en los huesos.
Bao Bao (según Eat This Not That, Salud de la Mujer )
Los lectores plantean aquí preguntas sobre fisiología femenina para que los médicos las respondan. |
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