Si la SRO está demasiado concentrada, hará que el niño absorba demasiada sal (sodio) de la SRO en el cuerpo, lo que hará que el nivel de sal en la sangre aumente. Más peligroso aún es que un contenido demasiado alto de sal en la sangre puede provocar síntomas como convulsiones, coma y provocar daños cerebrales peligrosos. En esta situación, si no se trata rápidamente, el niño puede morir. Por el contrario, los casos en que la SRO está demasiado diluida reducirán la eficacia de la rehidratación y la reposición de electrolitos de la SRO.
Los médicos suelen recomendar Oresol para tratar la deshidratación asociada con la diarrea en los niños.
Cómo utilizar correctamente las SRO: Lea atentamente las instrucciones para mezclar correctamente. Mezcle todo el paquete de SRO en polvo con la cantidad exacta de agua hervida y enfriada indicada en el paquete. No divida el paquete de SRO para su uso. No “adivine”, “conjeture” ni mida el agua utilizando instrumentos de medición inexactos.
Después de mezclar la solución con agua, debe consumirse dentro de las 24 horas. Después de 24 horas, desechar y preparar un nuevo sobre. No guardar en el frigorífico para que los niños lo vayan tomando poco a poco. No hierva la solución preparada, puede provocar pérdida de propiedades medicinales, evaporación y aumento de la ósmosis. No añada azúcar, no mezcle SRO con leche, zumos de frutas, refrescos... ni las prepare usted mismo. Administre a su hijo solución de rehidratación oral (SRO) cada 15 a 20 minutos, unas cuantas cucharadas a la vez; no le dé demasiada a la vez.
Cuando los niños muestran signos de somnolencia, letargo, fatiga y vómitos frecuentes, los padres deben llevarlos a un centro médico de inmediato para recibir un tratamiento oportuno.
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