Según el Dr. José Luis López Chicharro, catedrático de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Complutense de Madrid, al menos un 30% de los corredores sufren problemas estomacales mientras corren y tienen que parar para ir al baño.
Un corredor regresa al recorrido después de ir al baño en el Maratón de Boston de 2018. Foto: Maratón de Boston
El Dr. Chicharro explicó que no existe una razón clara por la que muchos atletas quieran orinar mientras corren. Los estudios realizados tampoco han encontrado una causa única que explique este trastorno.
El aumento de la presión abdominal, la reducción del suministro de sangre a los órganos internos debido a la redistribución de la sangre a los músculos involucrados en la carrera y las hormonas intestinales que estimulan la secreción pueden ser la fuente de este problema, impidiendo que muchos corredores rindan al máximo.
Otra posible explicación es que muchos corredores están estresados y no pueden controlar sus nervios ni sus emociones, lo que les dificulta dormir antes de la carrera. Esto puede causar trastornos digestivos y molestias intestinales durante la competición.
El Dr. Chicharro enfatizó que la nutrición también puede influir y sugerir medidas preventivas. "Debemos recordar que ciertos alimentos también pueden contribuir a la necesidad de orinar al correr. Se trata de alimentos ricos en fibra y que producen gases, como las frutas, las ensaladas o los cereales", enumeró el catedrático de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Complutense de Madrid.
Luego ofreció algunos consejos prácticos para los corredores que frecuentemente tienen que interrumpir sus carreras para ir al baño. "Recomiendo evitar los alimentos ricos en grasas y también controlar la ingesta de cafeína", dijo Chicharro. "Hay ciertos geles, barritas y bebidas electrolíticas que aumentan las ganas de ir al baño. Finalmente, algo que hay que tener en cuenta es comer al menos dos horas antes de empezar a correr. Solo siguiendo esta regla se puede solucionar el problema".
Un estudio de la Asociación Internacional de Nutrición Deportiva indica que ir al baño antes de una competición está estrechamente relacionado con el rendimiento. En concreto, ayuda a los corredores a aumentar su tiempo máximo de carrera de 27 a casi 32 minutos.
Otro estudio de la misma asociación, realizado con 15 triatletas, demostró que defecar antes de la competición aumentaba el rendimiento en un 17 %. «Defecar aumenta el flujo sanguíneo a la corteza prefrontal del cerebro y mejora la oxigenación en la parte inferior del abdomen. Como resultado, el cerebro funciona mejor y los corredores mejoran su rendimiento», afirma el estudio.
Hong Duy (según Soy Corredor )
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